Fotografías y comentarios enviados por Gabriel, Gabriela, Matías y Franco
 

Disfrutando Sierra de la Ventana

Las fotos que se observan, son de nuestro primer viaje a la Sierra de la Ventana.

No s
e si les pasa, pero el hecho de llegar a un nuevo lugar, a mi familia y a mí, nos produce una sensación de ansiedad y expectativa muy grande, la cual se fue satisfaciendo desde antes de llegar a Villa Ventana, porque durante el trayecto en auto por la ruta 76 que de a poco va ingresando al cordón serrano es realmente hermoso y digno de ser observado.

A nosotros el paisaje nos resulto único, es decir, conocemos otras zonas serranas (Córdoba y  Tandil), pero éste es distinto, los colores de las piedras y la vegetación pampeana junto a verdes pinares, le dan un aspecto singular y único.


Primera parte del ascenso



Seguimos ascendiendo
 

En Villa Ventana, todo esto  incrementa, las cabañas de madera, los arroyos, los frondosos bosques de pinos y de fondo el majestuoso paisaje de la montaña.

Como no podía ser de otra manera ascendimos al Cerro Ventana, muy bien atendidos y asesorados por los Guardaparques, iniciamos el trayecto a eso de las diez de la mañana, en un día que se anunciaba nublado pero que luego mejoró y brilló el sol durante todo el resto de la jornada.

La subida en algunos tramos se hace lenta, pero les digo que vale la pena.

Cuando se llega a una especie de pampa, ya muy cerca de la cumbre, te encontrás cara a cara con caballos salvajes pastando y con la inmensidad que brinda la vista desde allí, mezcla de pequeñas serranías y la pampa casi en el horizonte.

Luego de unos minutos más de caminata llegás a la Ventana, la que verás, tiene una forma muy similar al contorno de nuestro país, (en una de las fotos se observa bien), desde allí el paisaje es imponente.



En la planicie antes de la cumbre



La Ventana

Asomados a la “ventana” se disfruta de un paisaje bellísimo y el viento y el sol golpean fuerte en la cara.

La sensación de haber llegado “a la cumbre”, es reconfortante, ya que aunque el trayecto no es muy complicado, igual se siente ese gustito de haberle ganado a la naturaleza y de estar allí, sí solo de estar allí, sentado en las piedras, a unos 1100 metros de altura y como dice una canción de León estar solo
pensando en nada".